Autor: Anne Rice
Género: narrativa fantástica,
Terror
Editorial: Ediciones B, Grupo Z
Saga: Crónicas Vampíricas 1
Páginas: 463
Encuadernación: blanda
Primera publicación: 1976
“Lo que aquí murió en
esta habitación no fue esa mujer.
Lo que esta noche ha
muerto en esta habitación
es el último vestigio
en mí de lo que era humano.”
Cuenta la decadente vida de Louis,
un joven que abrumado por la culpabilidad de la muerte de su hermano cae en una
espiral de vicios y depravación, llevando una vida miserable y violenta, hasta
el punto de llamar a la misma muerte con su actitud, con su modo de vida,
quiere morir pero no se atreve a matarse. Y es un vampiro el que acepta su
invitación, el que acepta quitarle la vida. Pero dándole una nueva, como
vampiro, en la que se convertirá en alguien muy especial, no un vampiro
cualquiera, un vampiro con sentimientos humanos. Viajará por todo el mundo,
conocerá lugares, personas, vampiros, y durante esta aventura nos adentraremos
en el alma de un verdadero vampiro.
Debo decir que el título con el
que se tradujo este libro originalmente fue Confesiones con un vampiro. Pero
parece que tras la película que se llamó Entrevista con el vampiro, empezó a
editarse con este título.
Y ahora sí vamos al libro, me
encanta, es la segunda vez que lo leo, y creo que esta vez me ha gustado
incluso más que la anterior que fue en 2002. Pero ahora soy más adulta, más
liberal y sin menos tapujos, y puedo disfrutarlo más.
Anne Rice cuenta las cosas de una
forma tan real, es muy liberal también y tira por tierra todas las ideas
mojigatas. Es un pensamiento muy adulto, muy por encima de la hipocresía
humana, y de la hipocresía de las religiones, por encima del tonto egoísmo. Por
ejemplo, cuando cuenta que Louis le habla al cura de que su hermano decía tener
visiones, y el cura le dice que su hermano en realidad estaba poseído por el
demonio, entonces Louis se enfurece, porque se da cuenta de que el cura era un
egoísta, si él hubiera tenido visiones hubiera dicho que eran enviadas por
dios, pero como era su hermano, pues decía que era una posesión demoníaca. Todo
esto es tan real, mucha gente se calla, pero esto pasa hoy en día, con
cualquier rama de la iglesia cristiana, es así de egoísta y estúpida. Yo misma
he oído a Testigos de Jehová contar como habían visto algo y decían que era
dios, y luego ver a otra persona contar que ha visto algo en la tele y
empecinarse en que es el demonio que les quiere engañar. Y Anne Rice destapa
estas cosas sin miedo en sus libros, sobre todo en los más antiguos.
La verdad es que es una verdadera
obra de arte, me gusta de principio a fin, es hermoso, la manera en que expresa
los sentimientos de los personajes, el amor, la manera tan profunda en la que
aman, tan desesperada; la manera en la que describe los lugares, las escenas,
todo, es delicado, romántico, crea un ambiente tan maravilloso, para mí crea
escenas en las que expresa la quietud de las cosas, las sombras, todo lo que
permanecerá ahí durante siglos, lo olvidado, lo que no se ve, y como los
vampiros, al estar por encima del tiempo, o por lo menos Louis, pueden ver esos
detalles y deleitarse con ellos. Es fascinante, mágico, sombrío y hechizante.
Os dejo algunas frases:
“Cuando me hablaba y me decía en qué me podía llegar a transformar,
cómo había sido su propia vida y lo que sería, mi pasado se hizo añicos. Vi mi
vida como separada de mí; la vanidad, la arrogancia, el escapismo constante de
una pequeña incomodidad a otra, el culto hipócrita a Dios y la Virgen y la caterva de
santos que llenaban mis libros de oración, nada de eso tenía la más mínima
importancia, pues sólo era una existencia estrecha, materialista y egoísta. Y
vi mis dioses verdaderos…, los dioses de la mayoría de los hombres: la comida,
la bebida y la seguridad en el conformismo. Cenizas.”
“¡Oh, el rumor de las cruces! –se rió el vampiro-. ¿Te refieres a que
les tenemos miedo a las cruces?
-O que no las pueden mirar…, según yo creía –dijo el entrevistador.
-Un absurdo, amigo mío, un absurdo total. Yo puedo mirar lo que se me
ocurra. Y me gusta bastante mirar los crucifijos.”
“Una noche me gustaría conocer al demonio –me dijo una vez con una
sonrisa maligna-. Lo perseguiría de aquí hasta los bosques del Pacífico. Yo soy
el demonio.”
“Cómo toda la gente fuerte, ella sufría, en cierta medida, de soledad;
era una marginada, una secreta infiel de alguna índole. Y el equilibrio en que
vivía podía trastocarse si ponía en duda su propia bondad.”
“A menudo la belleza mortal me duele y la grandeza mortal me puede
llenar con esa añoranza que sentí con tanta desesperación en el Mediterráneo.
Pero parís me acercó a su corazón, y me olvidé por completo de mí mismo.”
“Su pulido rostro y sus ojos pacíficos se mostraban como si hubieran
sido así desde siempre, como si jamás hubieran cambiado.”
“Si crees que dios creó a Satán, debes percatarte de que todo el poder
de Satán proviene de Dios, y que Satán es simplemente una criatura de Dios, por
lo que nosotros también somos criaturas de Dios. En realidad, no existen
criaturas de Satán.”
Cómo muchos ya sabréis, hay una
película de este libro, que fue la culpable de que se empezara a editar el
libro con el nombre de Entrevista con el
vampiro, en vez de con Confesiones de
un vampiro. Así pues, la película se llamaba Entrevista con el vampiro. Y para mi opinión es una película
maravillosa, cuando era adolescente la vi cientos de veces, hasta el punto de
que llegué a aborrecerla. Pero la película solo es buena porque es bastante
fiel al libro, lo que es de agradecer, porque algunas películas destrozan la
historia de los libros, esta no. Pero por supuesto hay algunas diferencias con
el libro, necesarias supongo para acortar la historia, que son las que os
pondré a continuación:
Al principio de la película el
entrevistador se asusta por la rapidez con que Louis enciende la luz, en el
libro es quitándole una pelusa de la chaqueta.

La mítica frase de la película
“voy a darte la oportunidad de elegir, que yo no tuve”, no aparece en el libro,
en cambio, Lestat lo convirtió a la fuerza, porque quería Pointe du Lac, la
plantación de Louis.
Louis no mató a una esclava antes
de que los esclavos se revelasen, fue a un esclavo, de un machetazo, porque vio
los colmillos de Lestat e iba a contarlo.
Cuando convierten a Claudia no le
dan de comer a una mujer sino a un esclavo negro.
El ataúd de Claudia no era blanco
y dorado, sino de laca negra y plata.
Claudia no mató a una mujer que
vieron por una ventana lavándose, mató a una criada y a su hija, tampoco las
escondió en su cama, sino en la cocina.
En la película vemos como cuando
convierten a Madeleine para que acompañe a Claudia, entran los vampiros del
teatro a atraparlos a los tres. En la película es confuso, todo ocurre muy
deprisa y no se entiende porqué. En el libro lo explica muy bien, primero,
Madeleine ya llevaba meses con ellos cuando esto ocurrió, segundo, al llegar
ellos a París y visitar el teatro, Santiago les lee la mente y les dice que “el
castigo por matar a otro vampiro es la muerte”, y tercero cuando los capturan y
llegan al teatro, allí estaba Lestat esperando, él había acusado a Claudia y
había vuelto a por Louis.

En la película vemos como Armand
y Louis se ven después del incendio, y Armand quiere quedarse con él y Louis lo
rechaza, esto no ocurre en el libro, sino que se quedan juntos, durante años y
años, y es el propio Armand quien finalmente abandona a Louis.
Al final de la película, Lestat
convierte al muchacho que hizo la entrevista cuando este huye. En el libro no
es así, es el propio chico el que va a buscar a Lestat, con la información que
le había dado Louis, y el final queda abierto, no se sabe si le convierte o no.
Y lo demás es prácticamente igual
al libro. Incluso frases, literalmente iguales.
2 comentarios:
Hola Keila, pues no he leído el libro, pero la película me encantó, hasta pronto.
Hace tiempo que lo leí y recuerdo como se diferenciaba de la peli y aún siendo así, me encantaron ambos ^_^
Besos de colores!
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